La enredadera del Bhakti: cultivando las semillas de la devoción

El bhakti yoga nos enseña cómo conectar todo con la fuente del amor, con la fuente del universo y todo lo que existe.

¿Cómo conectar las actividades de nuestra vida con la causa de todas las causas, Krishna, la Suprema Personalidad de Dios?

Existe un jardinero del amor, él tiene consigo preciadas semillas que va plantando en un gran jardín, corazón por corazón. Al regar esa semilla una hermosa enredadera crecerá más y más.

śrī-caitanya mālākāra pṛthivīte āni’
bhakti-kalpataru ropilā siñci’ icchā-pāni

“De esta manera, el Señor trajo a la Tierra el árbol de deseos del servicio devocional, y Se ocupó como su jardinero. Sembró la semilla y la roció con el agua de Su voluntad”.
[Śrī caitanya-caritāmṛta Ādi-līlā 9.9]

Es el Señor Caitanya, el avatar dorado. Él vino a sembrar las semillas del amor por Dios en nuestros corazones. Obtener ese preciado obsequio es posible por la misericordia de Sus devotos puros, quienes van plantando semillas en cada lugar que visitan.

brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja

“Las entidades vivientes vagan por todo el universo conforme a su karma. Unas se elevan a los sistemas planetarios superiores, mientras otras descienden a los sistemas planetarios inferiores. De los muchos millones de entidades vivientes que vagan por el universo, sólo la que es muy afortunada recibe, por la gracia de Kṛṣṇa, la oportunidad de relacionarse con un maestro espiritual genuino. Por la misericordia de Kṛṣṇa y del maestro espiritual, esa persona recibe la semilla de la enredadera del servicio devociona”l.
[Śrī caitanya-caritāmṛta Madhya-līlā 19.151]

Si por fortuna nos encontramos con un devoto puro y recibimos este regalo, puede que lo aprovechemos o lo dejemos pasar. Esta enredadera trascendental  crecerá sólo si  la cuidamos y regamos diariamente con el canto del maha mantra: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare.

El Señor instruyó al Gosvāmī en lo referente al servicio devocional, equiparando este a una enredadera, y le aconsejó que protegiera la enredadera del bhakti muy cuidadosamente de la ofensa del elefante loco, o la ofensa a los devotos puros. Además, la enredadera tiene que ser protegida de los deseos de disfrute de los sentidos, de la liberación monista y de la perfección del sistema de haṭha-yoga. Todo eso es perjudicial en el sendero del servicio devocional. De igual manera, la violencia en contra de los seres vivientes y el deseo de ganancia material y de aceptación y fama mundanas, son todos perjudiciales para el progreso del bhakti, o bhāgavata-dharma”
[Introducción del Śrīmad-bhāgavatam]

Poco a poco esta semilla germina y la planta crece. Ella no está sola, a su alrededor aparece otro tipo de hierba: la lujuria, la envidia, la codicia , el ego falso, etc.  

Debemos tener cuidado de que las malezas no sigan creciendo, convirtiéndonos en unos expertos jardineros para poder cortar a tiempo todas esas impurezas y permitir que la enredadera siga su curso.

La planta espiritual del servicio devocional va creciendo gradualmente, hasta que atraviesa la cobertura del universo material y entra en la refulgencia brahma-jyotir del cielo espiritual. En el cielo espiritual esa planta también sigue creciendo cada vez más, hasta que llega al planeta más elevado, que se denomina Goloka Vṛndāvana, el planeta supremo de Kṛṣṇa.
[Bhagavad gita 10.9 Significado]

Esta planta crece en lo alto, muy arriba, pasando por encima de los planetas y  estrellas, hasta llegar al planeta más elevado de todos, Goloka Vrindavana, la morada de Krishna. Allí, finalmente, ella  se posa sobre los hermosos pies del Señor y florece el amor puro por Dios, el fruto más dulce que podemos probar.

Nada es imposible, todos tenemos acceso al más elevado estado espiritual, sólo depende del deseo intenso de nuestro corazón y de la misericordia de los devotos. De la mano con la lectura de los libros de Srila Prabhupada y el canto del maha mantra, poco a poco limpiamos nuestro corazón y la enredadera crecerá hasta su destino final, Krishna, la Fuente del Placer.

¡Hare Krishna!

Texto por Piero Torchio